Por Eduard Encina.
El olor a puerco asado lo dice todo. Hacia cualquier dirección sube el humo hacia el cielo negro de Cuba que delata la púa y la cumbancha de la familia. El 2013 se va y nosotros aquí adentro añorando a los que están fuera, en la hora de abrir el álbum de fotos porque en las fotos nos congregamos, y el amor y la memoria vuelven a tomarnos de las manos y del corazón.
El olor a puerco asado lo dice todo. Hacia cualquier dirección sube el humo hacia el cielo negro de Cuba que delata la púa y la cumbancha de la familia. El 2013 se va y nosotros aquí adentro añorando a los que están fuera, en la hora de abrir el álbum de fotos porque en las fotos nos congregamos, y el amor y la memoria vuelven a tomarnos de las manos y del corazón.
Por ahí viene el 2014, viene que se mata, rápido y sorpresivo para no darnos tiempo a acomodarnos en el taburete o en la poltrona. Donde quiera que estemos lo vamos a esperar con deseos de soñarlo mejor y sobre todo, vivirlo mejor.
Tengan mis amigos un feliz año nuevo y por su puesto mi fidelidad inmutable.
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