Por Eduard Encina
El diálogo siempre será riesgoso, un puente para el intercambio y la búsqueda. Al menos esa es la impresión que me deja el III Salón Márgenes de artes plásticas, auspiciado por la Asociación Hermanos Saiz en Contramaestre. En él concurren las más variadas poéticas, sobre todo aquellas que intentan deslindarse de lo tradicional y apostar por la búsqueda de lenguajes más contemporáneos.
Aunque todavía sería pretencioso afirmar que asistimos al nacimiento de una actitud estética novedosa, o que marca una ruptura dentro del contexto de la plástica local, sí podemos encontrar en muchas de las propuestas ese afán de pronunciarse desde un lenguaje personal, asumiendo con desenfado la expresividad de la forma, la búsqueda de un concepto y un conocimiento que avizora la conquista de espacios creativos de gran intensidad.
El jurado integrado por los artistas de la plástica Alexey Cutiño, Andrés Batista y el crítico Alfredo Quintana decidió otorgar los premios a las obras “El Arca”, ”Serie: Desaparecidos” y ”Ritual” de Carlos Pantoja, Reinier Leyva y Carlos Ramón Morales respectivamente. En ellas se elogia la ganancia de gamas que energizan y le impregnan gran fuerza a sus obras, la precisión en el dibujo, con soluciones perspicaces y de una buena elaboración a partir de la técnica que utilizan, así como el afán de releer el arte vanguardista cubano desde una visión contemporánea. También recibieron Mención las obras “Un día de otoño”,”Mi isla”, de los artistas Jorge Martínez y Ernesto Gómez.
De cualquier forma Márgenes aparece en un momento de gran ímpetu creativo y de necesidad expresiva, es por eso que no faltan propuestas que comienzan a darle visibilidad a poéticas muy sugerentes, que de manera sintomática se entrecruzan en la búsqueda de respiraderos ante la angustia económica generada por diversas causas, es una mirada que se desplaza de un pintor a otro, y se refleja desde una mirada mística, surrealista, expresionista o de vocación instalativa, pero nunca en su forma más pura, sino tamizados por esos procedimientos irracionales, a veces irónicos y desacralizados de lo posmoderno.
Siempre que el arte acontece (decía Heidegger) produce en la historia un empuje, y esta comienza o recomienza. Si no extraviamos ese apotegma, no sería difícil percatarse de que estamos ante una muestra donde cada pieza nos interroga sobre la precariedad, el desarraigo y al mismo tiempo estimula hondas reflexiones sobre el Ser nacional, su participación en la historia y en la reconstrucción espiritual de la Cuba de hoy.
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| Carlos Garlobo busca en su alegoría surrealista trascender la angustia económica a través del viejo mito del viaje |
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| Carlos Ramón Morales vuelve a la máquina de Antonia Ériz y busca dialogar con la rigidez del mecanicismo, la manipulación. |
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| El arca, PREMIO |
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| Esdras Real, relee a Tomás Sánchez desde una metáfora económica. |
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| La serie Desaparecidos de Reinier explora la transformación Kafkiana del hombre y la naturaleza en la contemporaneidad |
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| Ritual, es una obra impresionante, mística y agresiva que va más allá de lo natural y biológico, a la trascendencia. |
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| Serie Desaparecidos, PREMIO |
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| Un día de Otoño de Jorge martínez intenta una lectura del corpus nacional, utilizando materia recliclable como una teja de cinc l. |
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