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| El diecinueve a las seis de la mañana inició la “camionata” hacia Dos Ríos y Remanganaguas, siguiendo la Ruta Funeraria de Martí |
Por
Onel Pérez Izaguirre
No es que hayan resucitado
Lezama y toda esa pléyade que en la primera mitad del siglo XX protagonizó uno
de los proyectos literarios más importantes de nuestra lengua, pero sí late aún
el entusiasmo de una generación de escritores con profunda vocación comunitaria,
que del 18 al 20 de mayo se fueron a las profundidades del oriente cubano a
compartir con gente humilde toda sabiduría de los libros y el intercambio con
los autores más jóvenes.
Gracias al influjo de una de
las Ferias del Libro, a Contramaestre llegaron autores como César López, Víctor
Fowler y Carlos Augusto Alfonso, que durante un diálogo en el hermoso patio de
la vivienda construida por Don Federico Fernández Casas, otrora dueño del
Central América, y tío del intelectual Pepe Rodríguez Feo, despertaron en
nosotros proyecciones que hasta entonces no habíamos concebido. En esa mañana
surgió la idea de crear una Jornada Literaria que ya está cumpliendo su novena
edición.
| Una lectura en el patio de la vivienda de Don Federico Fernàndez Casas |
En la tarde del 18, durante
un panel sobre el tema, los escritores Irela Casañas, Idiel García y Rodolfo
Tamayo se acercaron a los avatares editoriales en medio de un entramado
institucional que muchas veces no los favorece. Reconocieron que en primer
lugar es un panorama inclusivo, acotando que tal vez en exceso, pues aún se
observan catálogos que adolecen de jerarquía y equilibrio en el plano
cualitativo. ¿Existe un mercado del libro en Cuba? ¿Cuál es la participación del
libro y el autor de la isla en el horizonte internacional? ¿Es visible la
presencia de autores cubanos en internet? ¿Quiénes y desde dónde la construyen?
| La enfermedad del bronce, libro de poesía de Irela Casañas fue presentado por Eduard Encina |
Algunas respuestas y también
algunas discusiones sazonaron la tarde en el batey del Central América, que no
pudo cerrar mejor, con la presentación por Rodolfo Tamayo de los libros de
Ediciones Caserón y especialmente el libro Pueblos
de madera y Azúcar de Diana María Cruz; luego la lectura de escritores
invitados y el intercambio con los pobladores del batey.
El concurrido espacio Café(con)cuerdas se dio banquete con dos
invitados especiales: el trovador Ramón David y el escritor santaclareño Idiel
García. Su conductor, Eduard Encina, propició una rica complicidad entre el
público y los creadores, quienes ofrecieron primicias de su producción
artística más reciente. Allí se anunciaron los conciertos que habría todas las
noches en la escalinata del Café, y como era de esperar los Contramaestrenses
no fallaron a la hora de disfrutar de la música de los trovadores Ormán Cala, Ramón David y sus invitados.
El diecinueve a las seis de
la mañana inició la “camionata” hacia Dos Ríos y Remanganaguas, siguiendo la
Ruta Funeraria de Martí. Una lectura de poesía a orillas del Contramaestre
crecido y turbio, el encuentro con historiadores que visitaban este altar de la
Patria en Dos Ríos, amenizado con el aletear de de los Zuzunes, y sobre todo
mucha agua y lodo para que el camión patinara y resistiera lo suficiente, hasta
cumplir nuestro destino.
Ya en Remanganaguas,
almorzamos un delicioso chilindrón de ovejo, congrí, vianda y ensalada, en casa
de afectuosos cooperativistas. Todo estaba listo para dialogar con los niños y
profesores de la escuelita primaria que se construyó en el mismo sitio donde
estuvo el fuerte español en el 1895. Luego, de la lectura y el intercambio con
los escritores, compartimos una deliciosa mesa de frutas donde primaron mangos,
cerezas y ciruelas.
Cada día las editoriales
invitadas promovieron y vendieron sus propuestas, pero en la mañana del 20 de
mayo se hicieron lecturas, presentaron libros y revistas, entre ellos Lupus de Eduard Encina, Escape de Gizeh Portuondo, La enfermedad del bronce de Irela Casañas
y el número más reciente de la revista La
Noria.
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| Mucha alegrìa en el camino de regreso a Contramaestre |
También se realizó el
espacio “El autor por dentro”, con el notable poeta nacido en Baracoa y
devenido Bairero Jorge L. Legrá, miembro del grupo literario Café Bonaparte y fundador de la Jornada
Literaria Orígenes. Entrevistado por un joven poeta, L. Legrá dijo que “la
sociedad contemporánea no quiere pensar, así la experiencia de vivir se vuelve únicamente
somática y sensorial… no se puede estar de espaldas a una realidad que abre la
boca para anularnos”.
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| Oído en tierra, en el cementerio de Remanganaguas los poetas escucharon los latidos del corazón de Martí |
La tarde fue para disfrutar
las bondades del paisaje oriental en la base de campismo “Las Golondrinas”, en
la misma falda de la Sierra Maestra. Así cerró la novena edición ORÍGENES, entendiendo
la isla desde sus profundidades, desde la literatura y la vida de una
Asociación de jóvenes que dialogan y participan en el reto de respirar Cuba
cada día.



